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Contra los libertarios dogmáticos


Por @elnipal


Cierta controversia ha generado en el mundo de la nueva derecha la participación electoral de los libertarios en Estados Unidos. Y es que, dicen que si hubiese contado con el 1% de la candidata Jo Jorgensen, Trump habría sido el ganador indiscutido de la elección. Si bien esta crítica es a mi juicio errada, pues el Partido Libertario de ese país se dedicó durante la elección a reproducir propaganda de extrema Izquierda (Por ejemplo al hablar de racismo a cada rato apoyando al colectivo Black Lives Matter, y también hablar de “derechos trans” sea lo que sea que eso signifique), por lo que los que votaron por esa candidata fracasada probablemente no le habrían dado el voto a Trump de todas maneras, sí habla de una fisura en algunos de estos movimientos en favor de proyectos que ellos denominan “puros” en lugar de subirse al carro de la naciente Derecha. En esta columna explicaremos la inutilidad de sus propósitos, el destino que les espera y, en definitiva, por qué están equivocados.


Dogmatismo suicida


Uno de los referentes de estos libertarios dogmáticos es el youtuber Paralelo 33 para quien, el mejor ejemplo que deberían seguir los libertarios es atacar a todos lados y sumarse a un proyecto que él denomina 100% populista libertario, como el de Nueva Zelanda (1), donde celebra la obtención de 10 escaños parlamentarios en la última elección, versus 1 que obtuvieron la última vez. Una celebración curiosa, considerando que el total de parlamentarios es 155, y el país está hoy gobernado por los socialistas con total mayoría. Alegrarse por esto y tomarlo como referente es equivalente a que en Chile gobierne Daniel Jadue Jadue con mayoría parlamentaria comunista, pero alegrarse por tener un puñado minúsculo de representantes. En ese contexto Prenafeta se manifiesta feliz con tal que le den unas migajas (como la muerte asistida) mientras los socialistas se hacen con el Poder y con el control del país. ¿Realmente esto es digno de celebrarse? Curioso además viniendo de alguien que se queja que los libertarios son absorbidos por otras fuerzas políticas, cuando demuestra estar dispuesto a sumergir su país en el socialismo.


Y es así que muchos dogmáticos como Gloria Alvarez (lo hizo en Brasil y lo hace ahora en Estados Unidos), que, sin mayor lectura de procesos políticos ni estrategia, al declararse obtusamente “ni de izquierda ni de derecha”, permanentemente torpedean posibilidades de enfrentar movimientos de ultraizquierda, que avanzan al punto de acabar con elementos tan esenciales de la civilización como la libertad de expresión, el respeto a la propiedad privada o la presunción de inocencia.


Más chistosa es la intención de algunos de unir a todas las fuerzas anarquistas en un mismo bloque contra el Estado (esto es en la práctica, en lo que se traduce el panarquismo, por más que lo nieguen), como si no existieran diferencias valorativas insalvables entre los anarcocapitalistas y los anarcocomunistas derivados de la estirpe de Proudhon para quien la propiedad es un robo y quienes apoyan saqueos o legitiman la toma de instalaciones que no se están usando, pues consideran ilegítimo el cobrar arriendos, en otras palabras, gente que literalmente busca decapitar ancaps apenas ya no les sean útiles. ¿Realmente alguien puede ser tan iluso para querer esto? ¿O será ignorancia de gente que vive en una burbuja?


Por último, otro de los ejemplos de dogmatismo suicida se puede ver en el apoyo que algunos libertarios le han dado al proyecto de retiro de fondos de las AFP (2). En principio, nadie debería obligarte a cotizar en ningún lugar y la gente debería de forma independiente preocuparse de su jubilación. En la práctica, sin embargo, en todo el mundo existen sistemas de “seguridad social”, ya que la gente no es responsable y solamente se reducen las opciones a dos, sistemas más orientados a la capitalización individual, y sistemas de reparto, donde la plata es de los políticos. No se requiere de mucha astucia mental para entender que el retiro de fondos es un proyecto que busca hacernos transitar de un modelo de capitalización a uno de reparto, drenando los fondos de pensiones para luego, cuando quede poco, expropiar lo que falte, y así instalar un sistema donde nadie es propietario de nada pues la plata es de los políticos y se la pueden gastar. Y entonces cabe preguntarse ¿Qué pretenden los libertarios obtusos que apoyan los retiros de fondos? ¿Quieren darle la plata a los políticos apoyando esto? Lo más obvio es resistir, a menos que se busque perder de antemano.


Fuerzas de Orden


Otra de las razones por la que los dogmáticos se buscan distanciar de la nueva derecha es por el apoyo a carabineros o militares, un ejemplo se puede ver en la cuenta de Instagram de Patriota Libertario (3). En primer lugar, cabe una aclaración conceptual, en vista que muchos libertarios fantasean con un mundo sin fuerza policial, lo cual es cierto solo a medias, pues en un orden social libertario sí habría fuerza policial, solo que sería privada y por la cual habría que pagar una prima mensual que cubriría otro tipo de funciones, por lo tanto el rol que cumple carabineros es indispensable, incluso en una fantasía teórica anarcocapitalista, pues puedes detener a un delincuente con un arma, pero no a decenas de ellos.


Pasando de la fantasía a la realidad, tomemos un caso hipotético de octubre del año pasado. Una turba te impide transitar por la calle, infringiendo tu derecho al libre tránsito, o está saqueando tu negocio ¿Cómo resuelves esa situación? El último que intentó utilizar un arma se fue preso 15 años, por lo que simplemente la opción es esperar a que se reestablezca el orden. Pero el orden no se puede reestablecer, y fue ésta la situación a la que se enfrentaron muchos durante el estallido insurreccional, ya que carabineros no contaba con legitimidad para actuar.


Es posible constatar, que existe un proceso político que ha buscado de hace décadas deslegitimar a carabineros para poder hacerse con el control total de la calle, principalmente de parte de colectivos anarquistas ligados a consignas como ACAB. En un contexto de ausencia de ley y orden público, estos anarquistas se encontraron con que el orden ahora “lo podían ejercer” ellos, con todo tipo de atropellos de derechos que eso conlleva, donde además de robos comunes hubo casos emblemáticos como en La Florida donde cobraban impuestos para no saquear locales de comerciantes (4).


Si algo ha demostrado la experiencia estadounidense es que desahuciar las fuerzas policiales solo conlleva un resultado: Más delitos (5). Si hemos establecido teóricamente que incluso en un contexto anarcocapitalista habría fuerza policial, ¿Por qué estos libertarios dogmáticos se suman a la campaña de desprestigio contra la única fuerza que los podría defender de una turba de inmorales saqueadores? Solo se me ocurre que porque, nuevamente, viven en una burbuja. Campaña de desprestigio ideológico que contiene verdades que nadie va a negar como los desfalcos de dinero que se deben investigar y castigar, pero también mentiras, como el caso Maureira o el supuesto centro de torturas en Baquedano.


Cuando los libertarios dogmáticos ofrezcan una alternativa realista para aquellas personas que han sido saqueadas o que les han infringido vejaciones a sus derechos en las calles, recién entonces podremos tomarnos en serio sus consignas contra carabineros. Antes de eso, solamente están contribuyendo al incumplimiento de la ley y a que haya más delitos.


¿Acaso eres conservador?


Otra traba común entre los libertarios dogmáticos del 1% es la de que no les gusta sentirse ahogados con otras fuerzas, en palabras de una columna de la cuenta de Instagram La Minarquista (6) “no ponernos a cancelar a figuras públicas o pelearnos entre nosotros mismos por quien es más libertario, pero lo que si debemos hacer es cancelar cualquier dicho que defienda el conservadurismo, la dictadura, el estatismo, el nacionalismo, cualquier dicho que manche al libertarismo, porque este es uno de los mayores problemas que tenemos los libertarios en chile y es que la derecha (la tradicional y la “nueva”) está intentando absorbernos”. Este texto, aparte de incurrir en contradicciones lógicas básicas (como decir que no se debe cancelar para luego proponer cancelar), demuestra la superficial comprensión de las ideologías políticas mencionadas.


En primer lugar, el conservadurismo, es un “actitud” y no una ideología, según ha sido definido por conservadores contemporáneos como Miklos Lukacs (7), de preferencia por lo conocido por sobre lo desconocido, y de lo gradual por sobre lo radical. Este enfoque ha sido sindicado por intelectuales de peso como Rothbard y Hoppe como compatible en principio el libertarismo, pues es mucho más fácil destruir que crear, y las instituciones que preservan la paz social que hacen posible el comercio y la civilización, como el imperio de la ley y la propiedad privada, resultan fundamentales para poder vivir en libertad, versus los desvaríos revolucionarios que cambian cada década y con mucha facilidad y que pueden arruinar sociedades enteras y sumergirlas en la barbarie. Si vemos como han sido gobiernos de nueva derecha como el de Brasil o el de Estados Unidos, realmente no tiene justificación ese miedo irracional a pactar con conservadores ni a ser “absorbidos”, ni menos aún si la alternativa es la neozelandesa, que ya vimos lo patética que es. Nota aparte si vamos a temas específicos como el aborto o la agenda de género, donde no existe consenso pues entran en el terreno metafísico del Ser, donde se definen qué significa Ser Humano. Una mala compresión del Ser, puede llevar a una mala comprensión de la libertad, tema lo bastante profundo como para no tirar estos temas como si fuesen listas de supermercado “¡Oh! no te gusta el aborto entonces eres conservador”, tachas infantiles que no se hacen cargo de las problemáticas de fondo.


En segundo lugar la nación, es un conjunto de personas que comparten cierta raigambre cultural, llámese lengua, costumbres y tradiciones. El nacionalismo por su parte es la expresión política e identitaria de este grupo de personas. Como vemos, en principio, esto tampoco es incompatible con el libertarismo, ya que una identidad de grupo y su expresión política no necesariamente es estatista y va a variar caso a caso. En Estados Unidos, por ejemplo, el nacionalismo se relaciona fuertemente con poseer armas y amar su constitución, versus en Francia donde está más relacionado a revoluciones constantes.


Resulta mucho más fructífero analizar caso a caso, país a país, qué elementos de nuestra identidad nos pueden ser útiles para llevar adelante una agenda política que nos sea conveniente como libertarios, en lugar de empezar de forma infantil a atacar a todo llamándolo colectivista, ganándose enemigos innecesarios. En el caso de Chile poseemos la importante herencia de la escuela de Chicago, y resulta útil identificarse con aquel Chile, otrora llamado el Jaguar de Latinoamérica, orgulloso de sí mismo que crecía al 7%, hoy empobrecido con políticas estatistas por una izquierda empobrecedora y una derecha cobarde.


A menudo los libertarios dogmáticos tachan cualquier tipo de identificación grupal como “colectivista”, una estupidez si se analiza en profundidad, pues cualquier grupo cohesionado que busque llevar adelante agendas políticas en una población determinada es colectivista, incluso una tropa de liberales, y no resulta posible gobernar sin pasar a llevar a nadie, pregúntenle a Piñera.


Por último, el tema de la dictadura. Sería contradictorio que un libertario en su sano juicio quiera literalmente una dictadura, pero cabe preguntare como detienes una insurrección comunista como la que hubo durante la UP, donde los elementos extremistas se tomaban de forma irregular todo lo que podían, instalando un contexto de ausencia de la ley, muy similar a lo que ocurrió en octubre pasado de 2019, con la diferencia de que se prolongó por 3 años. Evidentemente los métodos simples no existen, prueba es Venezuela donde ya es imposible sacar el totalitarismo de ese país. Si un libertario observa que la alternativa a una dictadura eterna es una dictadura transitoria, donde además se reestablecen derechos de propiedad y se sientan las bases del crecimiento, realmente entenderá que no hay por donde perderse. Si los libertarios dogmáticos ofrecen una alterativa a este escenario, nuevamente, sería genial escucharlos, sino, simplemente carecen de criterio y estorban, y deberían al menos por honestidad intelectual, reconocer lo bueno de ese período transitorio.


Otra cosa es el fanatismo pinochetista que podemos discutir cuánto suma, pero para analizar períodos se deben observar contextos, y la respuesta militar fue lo único que pudo detener al comunismo en su momento, una actitud que hoy deberíamos recuperar.

En resumen, los libertarios deben decidir, si quieren transformarse en dogmáticos inservibles dispuestos a trabajar para entregarle el país a la Izquierda empobrecedora y deconstructiva, o si en cambio quieren construir algo mejor con fuerzas dispuestas a escucharlos y acogerlos, como ya se demostró en Chile.


Fuentes:

(1) https://www.youtube.com/watch?v=dK6divH11cc&t=675s

(2) https://twitter.com/rodrigo_prena/status/1321119444433850373

(3) https://www.instagram.com/p/CHarRRwlsMa/?utm_source=ig_web_copy_link

(4) https://www.t13.cl/videos/nacional/videodanos-y-vandalizaciones-locatarios-denuncian-les-cobran-no-saqueen

(5) https://www.breitbart.com/politics/2020/06/10/wsj-defunding-police-invites-crime-in-minneapolis-homicides-were-up-60-before-george-floyds-death/

(6) https://libertario.site/columnas/la-crisis-del-libertarismo-en-chile

(7) https://www.youtube.com/watch?v=UcdxKQUZCnY&t=1673s

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