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Contra Keynes y el Coronavirus, parte 2



Por Victor Espinosa, Ignacio Bustamante, Esteban Viani, y Andrés Bruzzone [1]


Para leer la primera parte, pinche AQUÍ


Resumen: La primera parte de este ensayo argumentó que: 1) Las políticas keynesianas se aplicaron al pie de la letra en la última década, creando una situación económica mundial insostenible que, más temprano que tarde, terminaría en una recesión económica, 2) la pandemia global del coronavirus sólo aceleró y profundizó el estallido de la recesión, gracias a las políticas keynesianas de "rescate". Se explicó por qué el "keynesianismo" es un "gran fraude" relacionado con políticos y pseudointelectuales ignorantes, sociópatas e inmorales. La Parte II de este ensayo sostiene que la Escuela Austriaca es la única alternativa de futuro para reemplazar el paradigma keynesiano fallido. Se describe la esencia de la Escuela Austriaca y su concepto de eficiencia dinámica. Luego, se presentan algunas propuestas políticas para Chile, basadas en "el potencial creativo y coordinador de la función empresarial" y "ahorros genuinos", para promover una recuperación económica y social saludable y sostenida. Finalmente, se responden algunas de las críticas más recurrentes al enfoque de la Escuela Austriaca.


1. ¿POR QUÉ LA ESCUELA AUSTRIA ES LA ALTERNATIVA?


A diferencia de las escuelas keynesianas y de Chicago que estudian economía en términos matemáticos como si las personas fueran números, los economistas de la escuela austriaca centran su programa de investigación en la esencia de los fenómenos sociales: la acción humana individual (Hülsmann 1999; Backhouse 2000). La escuela austriaca considera la economía como parte de una ciencia general de la acción humana (praxeología) entendida como la capacidad creativa y empresarial innata de las personas. La acción humana como función emprendedora implica la capacidad de percibir oportunidades de ganancias y la capacidad y la voluntad de aprovecharlas. Como argumentó Mises, "en cualquier economía real y viva, cada actor es siempre un emprendedor" (1949, 253). El emprendimiento es la fuerza impulsora de los procesos dinámicos de interacciones e intercambios voluntarios que caracterizan la vida en sociedad.


Kirzner sugiere que el alcance del estado de alerta empresarial “no se refiere a la capacidad de ver lo que existe, sino a la capacidad necesariamente especulativa de ver el futuro. Tal estado de alerta metafórico puede consistir en la visión de crear algo en el futuro” (1985, 7). La alerta implica una acción humana que reestructura todo el mapa de los fines y medios de los individuos a medida que actúan en sus respectivos contextos. La alerta permite al emprendedor notar nuevas oportunidades de ganancias para mejorar su condición, es decir, la creatividad no necesita medios previos. El espíritu empresarial crea conocimiento ex nihilo, ya sea conocimiento nuevo (especulación) o conocimiento que existió pero que hasta ahora se ha pasado por alto (arbitraje). La alerta crea una idea en la mente del emprendedor, pero su acción humana guiada por esa idea requiere el uso de bienes para lograr fines. El emprendedor sólo puede especular ex ante sobre la efectividad de su acción, pero el resultado de su estado de alerta sólo puede verificarse ex post. La alerta también implica serendipidad, que es la capacidad de aprovechar las oportunidades que surgen por sorpresa, sin ser perseguido deliberadamente, y actuar en consecuencia.


Las personas aprenden cómo realizar acciones específicas (know-how) y adquirir patrones de comportamiento prácticos (Huerta de Soto, 1992). Estas acciones ayudan a los emprendedores a articular sus conocimientos y mejorar el estado de alerta a través de un proceso dinámico de "aprender viendo" y "aprender haciendo". Como escribió Mises, "el proceso de mercado es el ajuste de las acciones individuales de los diversos miembros de la sociedad a los requisitos de la cooperación" (1949, 259). Los precios de mercado comunican información sobre las relaciones de intercambio basadas en la escasez relativa de bienes y servicios valorados subjetivamente por cada actor como vendedor o consumidor, que participa en el mercado o se abstiene de hacerlo. Los precios de mercado requieren la existencia previa de propiedad privada. Los precios reflejan las relaciones históricas de los intercambios que ayudan a las mentes humanas a hacer un cálculo económico racional, es decir, la estimación subjetiva que las personas en unidades monetarias hacen sobre los posibles resultados de sus acciones. El cálculo económico se refleja en la contabilidad y las expectativas, que sirven como guía para los empresarios sobre qué producir, cómo producir y en qué cantidad. Aunque el control de la producción es tarea de los empresarios, los consumidores son los soberanos y tienen el poder de enriquecer a los pobres y empobrecer a los ricos. Los empresarios proponen nuevos bienes y servicios en el mercado, pero los consumidores son libres de elegir lo mejor o lo más barato.


Los precios y la capacidad y la voluntad de utilizar este conocimiento son esenciales para ahorrar los recursos disponibles. Este hecho favorece la productividad de los recursos y el aumento de los ingresos, lo que permite la acumulación de recursos adicionales (Bylund 2016). El mercado libre tiende a la coordinación social en el sentido de que los empresarios sólo pueden prosperar si ajustan su intelecto para identificar y resolver los problemas de los demás. Por lo tanto, el progreso económico es la expansión de alternativas abiertas a las personas (Bauer y Yamey, 1957). El libre ejercicio de la función empresarial es la base del progreso económico y no tiene fronteras, pues la creatividad humana no tiene límites en un virtuoso proceso de cambio tecnológico para resolver problemas humanos cada vez más complejos.


El espíritu empresarial favorece una visión a largo plazo para adoptar ideas y asumir riesgos (Foss et al. 2007). El proceso dinámico de coordinación intertemporal está influenciado por el precio del tiempo, conocido como tasa de interés. La tasa de interés guía a los empresarios a determinar qué etapas del proceso de producción son relativamente más rentables para invertir. Cuando las personas aumentan su nivel de ahorro, aumenta la "oferta de fondos prestables" y disminuye la "tasa de interés". Esto hace que los proyectos empresariales sean relativamente más rentables en las etapas de producción más alejadas del consumo final. Es decir, la inversión en bienes de capital crece, entendida como los bienes o servicios que el actor considera subjetivamente necesarios para producir bienes o servicios más cercanos al consumo final (Manish y Powell, 2014). El aumento de los ahorros voluntarios anteriores fomenta el progreso económico porque los incentivos de los empresarios (proyectos de inversión de mayor complejidad y tiempo de madurez) tienden a coordinarse con las disposiciones de los consumidores (consumen más en el futuro). El ahorro genuino fomenta la inversión sostenible y la creación de más y mejores bienes y servicios abiertos a las personas. La producción más intensiva de bienes de capital da lugar a tecnologías más accesibles para satisfacer los requisitos de las personas (por ejemplo, industria, transporte, educación, salud, seguridad social o medio ambiente).


Considere el caso de Robinson Crusoe, que acaba de llegar a una isla (Böhm-Bawerk 1959, 2, 102-118). Se dedica a la recolección de cocos como su único medio de subsistencia. Si no tiene bienes de capital, debe trepar a las palmeras para recoger los cocos directamente con las manos. Sin embargo, Crusoe percibió que una varilla de madera podría ayudarlo a golpear los cocos en la parte superior de la palmera para que el proceso sea más rápido y seguro. Crusoe guarda algunos cocos durante los cuatro días completos que estima que tomará crear su varilla de madera, reduciendo su consumo por debajo de su nivel potencial. Después de crear la barra de madera, Crusoe puede recoger más cocos en menos tiempo (aumenta su productividad). Tiene más tiempo disponible para otros propósitos valiosos para él (por ejemplo, construir un refugio más cómodo y seguro o cambiar su comida y ropa). En suma, todos los ahorros producen bienes de capital, aunque inicialmente son bienes de consumo (como cocos) que permanecen sin consumir (o venderse). Los bienes de capital (cocos) se reemplazan gradualmente por otros más avanzados (como una varilla de madera). El espíritu empresarial y la inversión en bienes de capital, financiados con ahorros genuinos, son vitales para garantizar un progreso económico saludable y sostenido. Como explicó Huerta de Soto:


De ahí la importancia clave de no ignorar el espíritu empresarial de nadie. Incluso las personas más humildes, las de menor estatus social o más carentes de conocimiento formal, poseerán exclusivamente al menos pequeños fragmentos o piezas de conocimiento e información que pueden ser de valor decisivo en el curso de los eventos sociales. El concepto de función empresarial es de naturaleza esencialmente humanista, un concepto que hace de la economía, como es entendido y avanzado por los miembros de la escuela austriaca, la ciencia humanista por excelencia (2012, 25).

Alternativamente, si Crusoe sigue las recetas keynesianas, sólo podría consumir cocos hasta que estén terminados (una crisis inexorable). Además, el aumento de los riesgos de coerción y confiscación (por ejemplo, inestabilidad política, falta de orden público, arreglos institucionales coercitivos, inflación descontrolada, riesgos de default, impuestos y regulaciones confiscatorias) hacen que el emprendimiento productivo sea cada vez más difícil o incluso imposible. Si el entorno no es favorable al emprendimiento, el nivel de ahorro e inversión de los empresarios locales y extranjeros será menor y se centrará en períodos cortos (Bylund y McCaffrey, 2017).


2. ¿CÓMO ASEGURAR UNA RECUPERACIÓN ECONÓMICA SANA Y SOSTENIDA?


La recesión de 2020 es un hecho inexorable, ceteris paribus. Ahora, ¿cómo asegurar una recuperación económica y social saludable y sostenida? Las propuestas políticas para Chile, consistentes con nuestra teoría del progreso económico, se pueden reducir a tres pautas generales, que deben aplicarse juntas, ya que se refuerzan mutuamente:


1) Eliminar las barreras legales al emprendimiento para impulsar la reasignación más ágil de los factores productivos (recursos naturales, trabajo, capital y emprendimiento) a las actividades más requeridas por las personas, junto con la promoción del proceso dinámico de ahorro e inversión para la identificación y solución de problemas humanos. Su objetivo es respetar la propiedad privada, establecer la libertad de contratación (una sociedad basada en vínculos contractuales), y limitar la interferencia de los políticos y burócratas en el proceso del mercado.


2) Alivio tributario para familias y empresas. Esta reforma implica la eliminación del impuesto al valor agregado (IVA) de la canasta básica, eliminando el impuesto de primera y segunda categoría sobre las PYME durante los primeros dos años de actividad, reduciendo el impuesto a las empresas del 27% actual al 15% (es decir, volver al tipo impositivo de 2000), eliminar el impuesto de sucesiones, subsidios y donaciones, eliminar el impuesto a la vivienda (también llamado "contribuciones"), eliminar los impuestos a la inversión, junto con buscar la autonomía de los municipios para establecer el nivel de impuestos municipales (es decir, impuestos territoriales, patentes comerciales y el impuesto de casino). La reducción de la carga tributaria sobre las personas garantiza mayores grados de libertad para disponer del fruto de su esfuerzo, además de facilitar el ahorro, la inversión y la formación de capital para emprender. El aumento de la inversión per cápita aumenta la productividad de las personas y los salarios reales.


3) Asegurar un equilibrio estructural equilibrado y prevenir el déficit fiscal y el endeudamiento. Se recomienda una reducción drástica en el gasto público, centrada en los elementos del "gasto político-burocrático" (por ejemplo, funcionarios públicos, ministerios, secretarías, otras agencias estatales, salarios de los funcionarios, bienes y servicios estatales, eliminar subsidios a empresas y grupos de presión), que representa aproximadamente la mitad del gasto total (DISPRES 2020). Esta reforma busca mantener el equilibrio estructural equilibrado entre los ingresos y gastos estatales. Además, se propone modificar la ley de balance estructural desde el 0% a un superávit del 2% para promover el ahorro estatal y evitar la deuda pública. Este proyecto conjetura que, cuanto más se reduzca el tamaño del sector público, más posibilidades habrá de reducir los impuestos y la corrupción, lo cual es inherente a la existencia del Estado.


3. ALGUNAS RESPUESTAS A LAS CRÍTICAS


Los defensores del keynesianismo han articulado numerosas justificaciones para la coerción gubernamental y la confiscación arbitraria de los esfuerzos de otros. Entre ellas se destacan dos:


1) Los políticos a menudo sostienen que "el gasto público no puede ser tocado". Si se reduce el gasto público, afirman que las personas más pobres estarán desprotegidas. Esta afirmación es falsa. Primero, los políticos a menudo recurren a este argumento para esconderse detrás de los pobres, y así preservar sus privilegios de casta y continuar parasitando el dinero de los pagadores de impuestos. Paradójicamente, el 50% de la recaudación de impuestos en Chile proviene del IVA (el impuesto más regresivo). Por lo tanto, el salario de los políticos y funcionarios proviene, en mayor medida, del dinero de las personas más humildes. Segundo, nuestra propuesta sólo apunta al gasto político y burocrático. No se consideran los programas sociales bien evaluados, la ayuda a la educación, salud y pensiones de los más necesitados. Por otro lado, la obra pública puede ser financiada y gestionada por las empresas privadas con costo cero para el fisco. Por ejemplo, se podría licitar y privatizar tramos de un sistema de trenes de alta velocidad que conecte todo el territorio nacional y líneas de metro o tranvías en distintas ciudades de Chile. Del mismo modo, se podrían crear “parques empresariales” en las comunas más pobres del país, garantizando la seguridad y nulos impuestos (por cierta cantidad de años) a las empresas que decidan operar en esos sitios, con la única condición de que un porcentaje de sus trabajadores pertenezcan a esa comuna. Este mecanismo fue impulsado en algunos países europeos como Alemania, Holanda y Polonia para eliminar los “barrios miseria” tomados por la pobreza, la exclusión, las pandillas y la droga. Asimismo, sería interesante centrar el "gasto social" en las áreas más productivas, tales como la capacitación laboral y el emprendimiento de la gente más pobre. Tercero, nuestra propuesta beneficia a las personas en general, y especialmente a los más pobres, con mejores expectativas laborales, mayores ingresos y una gama de alternativas abiertas para satisfacer sus necesidades de manera más económica y eficiente.


2) El otro argumento es que, en comparación con los países desarrollados, "los impuestos, la deuda y el gasto público en Chile son bajos". Dado que estos bajos niveles no han tenido ningún beneficio para la mayoría de los chilenos, sugieren que los niveles de impuestos, deuda y gasto público deberían incrementarse. Sin embargo, la evidencia empírica más básica revela que esta afirmación es absurda. Aunque Chile fue uno de los países más pobres de América Latina hasta la década de 1970, las "reformas tibias de mercado" de la década de 1980 han contribuido a su posición actual como líder de la región en Desarrollo Humano, Libertad Económica, Facilidad para hacer negocios y Percepción de la corrupción. El PIB de Chile se multiplicó 5.5 veces entre 1990 y 2017, mientras que América del Norte 2.5, la Unión Europea 2.8, Hong Kong 3.5, Singapur 4.2, Japón 2.2, Nueva Zelanda y Australia 2.8. De hecho, la primera parte de este ensayo muestra claramente que la debacle económica y social de Chile fue generada precisamente por las recetas keynesianas y socialistas de la última década.


Ha llegado el momento de deshacerse del keynesianismo y el socialismo. Es hora de cambiar la cultura de la coerción y la confiscación arbitraria por la cultura del emprendimiento, el ahorro genuino y la cooperación social. Chile tiene la oportunidad única de ser un referente de libertad y progreso en el mundo y, de una vez por todas, de eliminar la pobreza y convertirse en un país más próspero, justo y en paz.


REFERENCIAS


Backhouse, R. E. (2000). “Austrian economics and the mainstream: View from the boundary.” Quarterly Journal of Austrian Economics, 3(2), 31-43.


Bauer, P. T., & Yamey, B. S. (1957). The Economics of Underdeveloped Countries. Cambridge: Cambridge University Press.


Böhm von Bawerk, E. R. (1959). Capital and Interest: Positive Theory of Capital. Illinois: Libertarian Press.


Bylund, P. L. (2016). The Problem of Production: A New Theory of the Firm. New York: Routledge.


Bylund, P. L., & McCaffrey, M. (2017). “A theory of entrepreneurship and institutional uncertainty.” Journal of Business Venturing, 32(5), 461-475.


Dirección de Presupuesto. (2020). Estadísticas Fiscales. Santiago: Ministerio de Hacienda, Gobierno de Chile, 4/14/2020, https://www.dipres.gob.cl/598/w3-propertyvalue-2132.html


Foss, K., Foss, N. J., Klein, P. G., & Klein, S. K. (2007). “The entrepreneurial organization of heterogeneous capital.” Journal of Management studies, 44(7), 1165-1186.


Huerta de Soto, J. (1992). Socialismo, Cálculo Económico y Función Empresarial. Madrid: Unión Editorial.


______ (2008). La Escuela Austríaca: Mercado y Creatividad Empresarial. Madrid: Síntesis.

Hülsmann, J. G. (1999). “Economic science and neoclassicism.” Quarterly Journal of Austrian Economics, 2(4), 3-20.


IMF. (2020). The Great Confinement: The worst economic slowdown since the Great Depression. Washington, DC: International Monetary Fund, 4/14/2020, https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=13190


Manish, G. P., & Powell, B. (2014). “Capital theory and the process of inter-temporal coordination: The Austrian contribution to the theory of economic growth.” Atlantic Economic Journal, 42(2), 133-142.


Miller, T., Kim, A., & Roberts, J. (2020). Index of Economic Freedom. Washington, D.C.: The Heritage Foundation.


Mises, L. E. [1949] (1966). Human Action: A treatise in Economics. Chicago: Henry Regnery.


Transparency International. (2020). Corruption Perceptions Index. Berlin: Transparency International Group, 4/14/2020, https://www.transparency.org/cpi2019


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United Nations. (2020). The coronavirus will lead us to recession and economic slowdown. New York: United Nations, 4/14/2020, https://news.un.org/en/story/2020/03/1470891


World Bank. (2020). Doing Business 2020. Washington, DC: World Bank Group, 4/14/2020,

http://documents.worldbank.org/curated/en/688761571934946384/pdf/Doing-Business-2020-Comparing-Business-Regulation-in-190-Economies.pdf


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[1] Victor Espinosa (vespinosaloyola@outlook.es) es Ph.D. (c) en Economía, Ignacio Bustamante es Máster (c) en Economía de la Escuela Austríaca, Esteban Viani es Máster (c) en Economía de la Escuela Austríaca, Andrés Bruzzone es Máster (c) en Economía de la Escuela Austríaca, en la Universidad Rey Juan Carlos.

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